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Moixent y la ciudad ibérica de la Bastida de les Alcusses

Dic 28, 2012 | Blog, Rutas y escapadas de interior | 0 Comentarios

En el interior de la provincia de Valencia, en la comarca de la Costera y a 86 kilómetros de Valencia, se halla una de las poblaciones de nuestra comunidad autónoma que puede presumir de tener raíces muy profundas. Se trata de Moixent, que ocupa una posición estratégica realmente privilegiada, ya que desde sus montañas se controlaba perfectamente la Vall de Montesa, paso natural que enlaza desde los tiempos más remotos el litoral mediterráneo con las tierras del interior de la Península Ibérica. Por las inmediaciones del río Cànyoles discurría la célebre Vía Augusta, que construyeron los romanos para unir Roma con Cádiz, pasando por Tarraco y Valentia. Pero anteriormente ya se habían establecido en estos hermosos territorios del interior valenciano distintos pobladores, tal y como se puede comprobar en el interesante Museo Arqueológico Municipal.

Pero, sin lugar a dudas, fueron los íberos los que dejaron una huella más importante, ya que construyeron una ciudad- fortaleza, entre Moixent y Fontanars. Los restos de esta urbe ibérica son de tal envergadura que fueron declarados Monumento Nacional, y se han transformado en un gran atractivo para los amantes del turismo cultural. El Ayuntamiento de Moixent y la Diputación de Valencia han facilitado mucho la visita de la ciudad ibérica de “la Bastida de les Alcusses”, proporcionando guías especializados, quienes nos explican con detalle la forma de vida de nuestros predecesores.

Quien acuda a Moixent encontrará montañas cubiertas de frondosos pinares y viñedos y campos de frutales y de cereales muy bien cultivados. Y nuestros lectores no deberán olvidar la visita al embalse del Bosquet, ni tampoco la existencia de bodegas vitivinícolas de alto nivel de calidad, entre Moixent, Fontanars dels Alforins y la Font de la Figuera.

Moixent ofrece, además, otros alicientes como la práctica del senderismo y del cicloturismo, con dos ejes básicos: uno de ellos es el GR-7 (Sendero Europeo de Gran Recorrido), que atraviesa la Península Ibérica en sentido norte- sur y que, procedente de Enguera, sigue por montañas y barrancos de Moixent y de Vallada rumbo a Bocairent, en el sur. El otro, la “Via Augusta”, un itinerario destinado a un uso turístico- cultural- deportivo por parte del público en general que la Conselleria de Medio Ambiente acondicionó hace unos años, recuperando distintos tramos del itinerario por donde, aproximadamente, discurría la antigua “Via Augusta” de los romanos. El eje básico de esta “Via Augusta”, ideal para senderistas y cicloturistas, pasa por las carreteras  locales que unen Vallada, Moixent, Fontanars y La Zafra (Villena).

En el término municipal de Moixent (a diez kilómetros del pueblo) se encuentra uno de esos lugares emblemáticos, donde se aúna el atractivo paisajístico con un elevado interés, desde el punto de vista del patrimonio histórico- artístico. Se trata de “la Bastida de les Alcusses”, un cerro de la Serra Grossa en cuya cumbre construyeron los íberos uno de los poblados más importantes de la Contestania, hacia el siglo IV antes de Cristo. Este poblado ibérico constituía una magnífica fortaleza desde la que se dominaba la Vall de Montesa, por donde antaño discurría la célebre Via Augusta (que ha sido desde siempre la principal arteria para la comunicación entre las tierras mediterráneas y el interior, Castilla la Mancha, Madrid, Andalucía y Extremadura, y por donde actualmente pasa la N-430 (Autovía Valencia- Albacete). Hoy, perdido hace más de dos mil años el valor estratégico de la antigua ciudad- fortaleza, se ha hallado un enorme valor cultural en estos restos arqueológicos. Pero, además, hay que subrayar la belleza de los paisajes que circundan la “Bastida de les Alcusses”, en cuyo entorno hay buenos pinares y hermosas masías, que constituyen excelentes ejemplos de arquitectura rural.

El poblado ibérico de la Bastida de les Alcusses, que fue declarado Monumento Nacional el 3 de junio de 1931 es, junto al del Castellar de Meca (Ayora), uno de los más importantes de los existentes en España. Estaba construido en la cumbre de una montaña, ocupaba una extensión aproximada de unas seis hectáreas y estaba defendido por una doble muralla, que llegaba a alcanzar los ocho metros de altura, contando con cuatro puertas de acceso, que estaban controladas por grandes torreones. Al parecer, el poblado ibérico de Moixent fue abandonado con gran precipitación a causa de un violento ataque, sin que hubiera ocupación humana posterior. Desde que fue descubierto este poblado ibérico en 1909 se ha excavado algo más de la mitad del recinto, habiéndose localizado cerca de trescientas casas.

La Diputación de Valencia patrocinó, en la primavera de 1999, la reproducción fiel de una casa íbera del siglo IV antes de Cristo. La casa íbera, con una superficie de unos cien metros cuadrados, consta de cuatro dependencias separadas, una de ellas destinada a cocina- comedor, y otra a dormitorio, y podemos hallar en ella todo tipo de utensilios domésticos y aperos agrícolas, así como cerámicas de cocina, un molino de harina, un telar, etc. Se ha respetado rigurosamente en la reproducción de estas piezas los modelos originales, que están depositados en el Museo de Prehistoria de la Diputación de Valencia, siendo los materiales empleados idénticos a los utilizados hace casi veinticinco siglos: las paredes son de piedra y adobe y la techumbre, de paja, arcilla, cal y arena.

El nombre de la “Bastida de les Alcusses” le fue asignado popularmente al cerro sobre el que se construyó este poblado de la Contestania ibérica, debido a las muchas alcuzas (lámparas de aceite de la época de los íberos, denominadas “alcusses” en valenciano) que fueron halladas allí. Por el momento, se desconoce el nombre de aquel poblado, aunque entre los restos encontrados figuran plomos con inscripciones en lengua íbera que todavía no han logrado ser descifrados. De todos los restos arqueológicos que han aparecido en las excavaciones destaca el “Guerrer de Moixent”, una pequeña estatua de bronce que se ha transformado en el símbolo, no sólo de Moixent, sino de toda la prehistoria valenciana. Representa a un guerrero ibérico, montado a caballo y armado con un escudo y una falcata, que era la espada utilizada por nuestros antepasados, y lleva la cabeza cubierta con un casco, con gran cimera. El original se halla depositado en el Museu de Prehistòria de la Diputación de Valencia, y en el pueblo de Moixent se puede admirar una reproducción, a tamaño muy superior al original. El acceso a este paraje se realiza, desde Moixent, en dirección oeste, siguiendo las carreteras CV-652 y CV-654, que conducen a Fontanars, abandonando la carretera en un cruce en el que se señaliza “Poblado ibérico- monte de la Bastida- Casa Bas”, llegando el camino hasta los pies de la “Bastida de les Alcusses”, aunque el acceso al antiguo poblado se realiza a pie.

Merece la pena también visitar el lago artificial del Bosquet, que data del siglo XVIII, cuando un hacendado local decidió construir dos muros de contención para poder retener las aguas que procedían de diversos barrancos de la Serra Grossa, con el fin de utilizarlas posteriormente para el riego agrícola. Pero, si atractivo es este embalse artificial, más interesante aún es el entorno vegetal que lo rodea y que le proporciona incluso la denominación del paraje (el “Bosquet”). Se trata de una arboleda monumental, constituida preferentemente por encinas. Destacan diecisiete ejemplares de “quercus ilex”, alcanzando algunas de estas carrascas dimensiones espectaculares: 3’67 metros de perímetro y 12’40 metros de altura, proyectándose su copa sobre una superficie de 150 metros cuadrados. La carrasca más vieja está datada en más de 350 años por los especialistas del departamento de árboles monumentales de la Diputación de Valencia, que está ejecutando desde 1995 un plan de seguimiento y control del estado de salud de estos centenarios árboles.

El embalse del Bosquet se halla a unos cinco kilómetros de Moixent, junto a las carreteras CV-651 y CV-655, que conducen a Ontinyent.

En el casco urbano de Moixent vale la pena visita la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol y la ermita de las Santas Reliquias, así como el puente romano de la calle de la Cadena. Y en los alrededores de la población, los restos del castillo musulmán, de la época almohade, y dos yacimientos arqueológicos de gran importancia: el ya citado poblado ibérico de “la Bastida de les Alcusses” y la necrópolis del Corral de Saus.

El principal acceso Moixent se realiza por la N-430 (autovía Valencia- Albacete), que cuenta con una salida específica hacia la población, que dispone asimismo de estación de ferrocarril de Renfe. Asimismo, Moixent está comunicada con Ontinyent por las carreteras CV-651 y CV-665. Otras importantes vías de comunicación son la CV-652 y la CV-660, que enlazan Moixent con la Font de la Figuera, y las CV-652 y 654, que enlazan Moixent con Fontanars dels Alforins y que pasan junto al poblado ibérico de “la Bastida”.

Juan Antonio Calabuig Ferre

 

Más información:

Ruta ibèrica Valenciana

http://www.museuprehistoriavalencia.es/ruta_iberica_valenciana.html

Museu de Prehistòria de València

http://www.museuprehistoriavalencia.es/

 

Ajuntament de Moixent

Tel. 962 29 50 10