25 de noviembre, Día Internacional para Eliminar la Violencia contra la Mujer, poco que celebrar

Ilustración sobre el 25N

En 2021, alrededor de 45 000 mujeres y niñas de todo el mundo, cinco cada hora, murieron a manos de sus parejas u otros miembros de su familia. Un tercio de probación femenina del mundo sufren violencia de género durante su vida.

En Centroamérica y República Dominicana, y según datos de Infosegura, 9 de cada 10 víctimas de delitos sexuales son mujeres y niñas. Menos del 40 % busca algún tipo de ayuda. 862 fueron víctimas de femicidio/feminicidio en 2022. En el lado positivo, los delitos de violencia intrafamiliar se redujeron más de un 30% en un año, la pasar de 10,178 en 2021 a 7,019 en 2022.

Y así podríamos seguir enumerando cifras dramáticas sobre la violencia contra las mujeres y las niñas. Aportando datos que explican la realidad a veces mejor que las palabras, pero que son fríos. “Detrás de cada uno de estos números hay una persona”, advierte Marcela Smutt, coordinadora regional de Infosegura. “Mujeres y niñas cuyos derechos están siendo violados, cuya vida está siendo afectada. Mujeres y niñas que viven con miedo a ser víctimas de violencia. Sobrevivientes. Y el impacto de esta violencia perdura y transciende. Es un impacto sobre la vida de ellas, sobre la comunidad y sobre la sociedad”.

Para alzar la voz contra esta pandemia se celebra cada 25 de noviembre el Día Internacional para Eliminar la Violencia contra la Mujer. Esta fecha marca, además, el inicio de una campaña global, los llamados 16 días de activismo, que culminan el 10 de diciembre con el Día Internacional de los Derechos Humanos.

Bajo el lema ¡ÚNETE! Invierte para prevenir la violencia contra las mujeres y las niñas, sociedad civil y todas las agencias de Naciones Unidas siguen luchando contra una lacra que se agravó, aún más si cabe, después de la pandemia de COVID-19.

 

Mujer pensativa

Foto: IOM 2022 / Ramiro Aguilar Villamarín.

 

En la lucha contra la violencia de género en Centroamérica y República Dominicana, el proyecto regional Infosegura, una iniciativa del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en alianza con la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo (USAID), lleva años trabajando por introducir la perspectiva de género y los derechos humanos en las políticas públicas de seguridad ciudadana en la región.

“La violencia de género es una violación de los derechos humanos y un problema de seguridad que debe ser entendido en su total dimensión y atendido en el marco de las políticas públicas”, afirma Marcela Smutt.

Por eso, y junto con las instituciones de seguridad y justicia en Centroamérica y República Dominicana, “buscamos avanzar en la recolección de información y promovemos su uso para alimentar políticas públicas que contribuyan a prevenir, atender, sancionar y erradicar las múltiples formas de violencia, y no dejar atrás a las mujeres y a las niñas”, dice Smutt.

El enfoque de Infosegura va más allá de la concienciación. Desde su creación hace casi 10 años se han llevado a cabo numerosos proyectos para generar datos y análisis que ayuden a comprender mejor el problema. En países como El Salvador y Honduras y en coordinación con las autoridades nacionales, se han ejecutado encuestas de prevalencia de la violencia contra las mujeres, proporcionando información valiosa para la formulación de políticas públicas basadas en evidencia. O en Guatemala y Honduras, donde se han impulsado índices de priorización territorial de violencia contra las mujeres y las niñas, herramientas que permiten enfocar los esfuerzos en las áreas más críticas. Son solo algunos ejemplos.

Otro es el Chatbot SARA, un asistente digital desarrollado por Infosegura que brinda información y orientación ante el riesgo de sufrir violencia contra las mujeres, niñas y adolescentes.

“Tal como lo resaltamos en el estudio La Cara Escondida de la Inseguridad en Centroamérica y República Dominicana”, continúa Smutt, “una visión sesgada ha ocasionado una práctica mediante la cual las áreas de seguridad pública o seguridad ciudadana de los estados se encargan de la ‘violencia social’, de la ‘violencia de alto impacto’, en tanto que las instancias responsables de promover los derechos de las mujeres se encargan de prevenir y atender la violencia de género contra las mujeres, principalmente de la violencia doméstica”.

Para la coordinadora de Infosegura, este enfoque “debe quedar atrás no solo porque la violencia de género contra las mujeres acontece en múltiples y distintos ámbitos, y está estrechamente relacionada con otras violencias y problemáticas de seguridad ciudadana, sino porque, sobre todo, porque detrás de cada caso hay una mujer o una niña cuya vida está siendo afectada”.

La violencia de género afecta no solo la salud y las oportunidades económicas, educativas, sociales y culturales de las mujeres y niñas, sino que también socava su independencia y su acceso a oportunidades. Una respuesta contundente con enfoque de género es indispensable para no dejar a nadie atrás.

Con estos 16 Días de activismo contra la violencia de género, la invitación es clara: todas las personas tienen un papel que desempeñar y un granito de arena que aportar. Desde dar voz a las sobrevivientes y a las activistas, hasta brindar apoyo a las organizaciones de mujeres o fortalecer los movimientos feministas.

Para contribuir con el objetivo de estos 16 Días de activismo, Infosegura lleva a cabo varias iniciativas regionales enfocadas en la lucha contra la violencia contra las mujeres y niñas. En Belice, por ejemplo, se celebra un foro para destacar la importancia de los datos en la toma de decisiones y proporcionar información y orientación para las víctimas de la violencia doméstica. En Honduras se van a lanzar los resultados de la Encuesta Nacional Especializada sobre Mujeres y Niñas, sobre los diferentes tipos de violencia contra mujeres y niñas junto a una campaña de concientización en redes sociales y medios digitales; al igual que en República Dominicana y Guatemala.

 

Campaña Las que ya no están en Costa Rica.

 

En Costa Rica se llevan a cabo diversas actividades, desde un conversatorio sobre autopsias sociales como herramienta técnica y metodológica para la prevención de los femicidios; pasando por la develación de obra artística en memoria de las mujeres y las niñas víctimas de femicidio, en el marco de la campaña nacional “Las que ya no están”; o la presentación de los resultados del análisis técnico de los indicadores del Sistema Unificado de Medición de Estadística de la Violencia de Género (SUMEVIG).

Nadie puede acceder a la seguridad ciudadana plena si las mujeres y las niñas -por el hecho de ser mujeres- enfrentan continuamente a la violencia física, sexual y emocional en los hogares, las calles, los transportes públicos, los parques y las plazas.

La prevención y atención de la violencia de género requieren del involucramiento de los hombres y niños de todas las edades y estratos, para así conseguir la equidad y la solidaridad entre los géneros. “Es importante ayudar a romper el silencio frente a la violencia contra las mujeres, porque el silencio es letal”, concluye Smutt.

El compromiso de los estados en contar, entender y actuar frente a la violencia que afecta a las mujeres y a las niñas es una condición indispensable para avanzar a al desarrollo y la seguridad. El compromiso de cada uno de nosotros es levantar la voz contra la violencia de género. Una vez más ¡ÚNETE!

 

 

 

Fuentes: UNODC, ONU Mujeres, OMS, Infosegura y UNICEF.